Mostrando entradas con la etiqueta mujer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mujer. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de marzo de 2013

Regreso...

Después de mucho tiempo aqui estoy, escribiendo... extrañando mi Blog... pero ¿cómo es que te abandoné tanto tiempo?
Fueron los Pasteles, panquecitos y algo más... ó mis deberes como mamá, esposa y ama de casa?
O el tiempo que me demanda mi trabajo profesional?
O ya se!!! la combinación de todo!!!

Bueno, pues aquí estoy, contenta de estar escribiendo, temerosa porque sé que mi Blog ya no es leído, pero con muchos sueños y proyectos qué contar y compartir.

Patricio ya tiene casi 4 años!!!
Es un niño hermoso, tierno y cariñoso con mamá, berrinchudo como todos y a veces regañón pues defiende sus derechos.
Ya está por terminar el Kinder I y papá y mamá ya tienen nueva escuela para él, una más grande donde compartirá y convivirá con más niños de su edad y donde esperamos que siga aprendiendo y desarrollándose como todo un ser humano.

Que nos da temor?
Que nos preocupamos de más papá y mamá?
Por supuesto! pero es parte de este camino que seguimos recorriendo juntos, sin dejar de ser aprendices de un hijo único... ú-n-i-c-o (esta palabra a veces me aterra) pero tratando de poner los mejores medios y relaciones a su alcance para que socialice y sepa que no está solo en este mundo, que también depende de él para que tenga a muchas personas a su alrededor, que sé así será.

Bueno, creo que este post es un muy buen comienzo, tengo tanto por escribir que lo haré poco a poquito para que "esto sepa mejor".

Besos!

jueves, 15 de octubre de 2009

PRIMERO YO


Este es una reflexión que me envió mi hermana Erika, que quizás algunas de ustedes ya alguna vez lo leyeron, pero que a mi me encantó y me hizo reflexionar muchas cosas que por la rutina diaria he olvidado...

Con cariño para ustedes...

Gracias Erika, te amo hermana.

Hoy me vi por primera vez...
Hoy me detuve en el espejo de mi baño, y vi a una mujer mayor, sin sueños... Con la rutina de toda la vida, y me di cuenta que me levanté 15 minutos más temprano que nunca.
Me había olvidado cuando fugazmente despertaba hace unos pocos años sonriente y me animaba diciendo que ese día sería mejor que el anterior.
Precisamente no recuerdo cuándo cambio esto. Por despertar atrasada, desesperada por el tiempo, por los pendientes, empecé a no ir a los salones de belleza con la misma frecuencia, porque el dinero lo ocupaba para obra buena: actividad familiar.

No tengo más de 45 años y me siento de 90; desesperada porque no he realizado muchas cosas, pero esas cosas ya no son SUEÑOS de antes.

Hoy me desperté 15 minutos antes de mi vieja rutina. Recordé que mi marido tuvo una reunión de trabajo; se fue y ni me avisó. Hoy recordé que mi hijo de 12 años no me obedece; el de 18 años dice que soy ridícula porque no soy hombre como él; y mi hija de 15 años sólo me busca cuando necesita algo.

Estoy segura que todos saben que los amo, pero ¿cómo me pueden valorar si yo no me valoro a mí misma? Por eso, a partir de hoy, seré PRIMERO YO, y lo quiero compartir con ustedes.

Levántense 15 minutos antes, mírense en el espejo y díganse a sí mismas a quien ven. ¿Les gusta esa mujer o desean ser otra? Nunca es tarde para cambiar; tarde sería si mueres.

Ese hoy fue hace dos años, y las cosas cambiaron muchísimo; pero no fue fácil. ¡por supuesto que no! Me costó levantarme temprano para cepillarme el cabello bien y arreglarme como para ir a trabajar. Renuncié a mi trabajo de 15 años (aún lo extraño) y empecé a ir al gimnasio.

Los primeros meses fueron un fracaso, pero después baje de peso; cambié mi forma de vestir y, hasta mi esposo asombrado, me invitó un día a cenar para preguntarme si nuestro matrimonio continuaba bien o tenía un amante: le dije sin vacilar:
Sí... Tengo otro amor que me llena completamente... Y ese amor soy yo; y bueno, qué más puedo decir: soy otra porque PRIMERO SOY YO.

Nos pasa que de pronto un día miramos de reojo una vidriera y vemos una imagen reflejada que no es la nuestra.
Un día nos encontramos recordando a aquella mujer y sentimos que la fuimos sepultando lentamente. Presenciamos su lenta agonía... Y no hicimos nada para revivirla.
La pareja, la familia, los hijos... El gato, el perro, el canario... La casa, las compras, el trabajo, el auto, la limpieza, las camas bien tendidas, el orden... Y allí debajo una mujer que grita: ¡Socorro! Que se mueve con amor, con sensibilidad, con vocación, pero que dejó lentamente que todo la supere; y se quedó allí, en ese lugar, viendo pasar la vida de los otros, que se olvidó de sí misma.

Tenemos que revivir a esa mujer y hacer que diga ¡AQUÍ ESTOY! Todos los días.

PRIMERO YO, y no significa que soy egoísta... PRIMERO YO y eso es lo único que importa.
Intentemos recuperar a esa mujer bella que nos hacía sentir seguras. Desterremos culpas; y si el desayuno, el almuerzo, La merienda o la cena se demoran un poco porque nos estamos poniendo guapas, pensemos que ese cuidado a nosotros mismas, esa dedicación, ese amor, serán la medicina mágica que hará que nuestra autoestima crezca.
Si nuestra autoestima no está bien, nada está bien en nuestra vida; y por ello, dejemos que otros nos desprecien o nos desvaloricen.
PRIMERO YO... Mi vida es una piedra preciosa. Soy la única que puede hacer que se destaque por su brillo... O dejar que se apague para siempre.